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Soy de una generación donde la puerta del cole no era el comienzo de un exilio diario a mi casa. Era la continuación del juego y la libertad para ir, acompañado de mis amigos por las calles de mi barrio. Chanzas, trueques y risas salpicaban nuestro regreso a casa. Nuestra madre esperaba, entre arrumacos y preguntas en un hogar, repleto de aromas sugerentes, de comida casera.


¿Cuánto de viagra online at Uds. recuerdan esta imagen, este tránsito diario y alegre? Pues se va a quedar en eso, un recuerdo sin sombras en un presente vacío de juegos y de niños. Un presente salpicado  de calles apresuradas, con madres nerviosas, agrupadas en torno a una parada, a la espera de sus hijos, pequeños , medianos y grandes que vienen de otro pueblo, otro cole en un extremo situado a cinco, a diez o a cuarenta kilómetros. Madres con  el alma en un puño, a diario, verán a sus tiernos infantes  cruzar la provincia en el crudísimo invierno, impotentes. La escuela rural se muere, la educación, la puerta al futuro para los pueblos grandes y pequeños,  es apartada de las prioridades del gobierno. La ideología, una vez más, gana la partida a la razón.

Si hay un detalle en la vida de los pueblos que genera cohesión social, que provoca crecimiento estructural, sostenido, de nuevos vecinos, de familias que buscan un nuevo comienzo es la educación, la de proximidad. El colegio vertebra la vida familiar en torno al núcleo del municipio. También da alas al comercio local y por tanto llena de vida las calles. Es desarraigo lo que sufrirá la infancia por la ausencia de connecticut generic meltabs viagra colegios en sus propias localidades. Genera un sentimiento de trashumancia, de volatilidad que mina la sensación de pertenencia al grupo local. Lastra las actividades culturales y deportivas que podrían contar con la juventud, en su propio pueblo, porque los amigos, las confidencias, la tribu la han tenido que crear nuestros hijos lejos, donde cada mañana les llevan a la fuerza.¿Es ese el futuro que queremos para nuestros jóvenes?


No les aburro más con el lamentable estado de la educación rural. Los despidos de profesores y la reestructuración de los Centros Rurales (CRA) es un contumaz ejercicio de ceguera  estratégica que aboca al mundo rural a una muerte acelerada, a una desintegración medida y programada por un Gobierno carente de estrategia, al que los pueblos pequeños francamente no le importan y además no le preocupa que se sepa.


Hoy les traigo un ejemplo que pondría en un brete a más de un alumno de máster en administración pública o de sociología, un caso de generic cialis soft comparison solución clara y aplicación discutida. En Yebes, pueblo pequeño con una gran zona urbanizada conocida como Valdeluz, no hay colegio público. En 2005 el Ayuntamiento aprobó una concesión administrativa de suelo para un colegio privado que quería ser concertado. La crisis llegó, el colegio se quedó a medias pero en 2008 ya tenía alumnos. Pocos,  pero fue creciendo. No obtenía el concierto, le faltaban alumnos, demanda en la zona e instalaciones pero la Junta como parche transitorio y en un intento de favorecer su viabilidad y de otorgar educación gratuita a los empadronados concede un convenio de gratuidad vigente hasta 2011.


Esta anómala situación ha mantenido a cien niños del municipio en el Colegio Luz de Yebes, sin necesidad de que se trasladen a Guadalajara o a Horche.  El resto se reparte entre el colegio público que hay a 7 ms en Horche o bajan a los centros de la capital.


Ha llegado la Junta de 5sildenafil cialis generico Cospedal y después de marear la perdiz durante un año, igual que con el resto de la acción de gobierno, han quitado el convenio de gratuidad. ¿Saben dónde quieren mandar a los niños de Yebes y de Valdeluz? A Horche unos pocos, ya no caben más, y el resto a Pioz , si a Pioz, una carretera infumable de un carril por sentido con no menos de 20 curvas que les llevará a  veintiocho kilómetros de sus hogares diariamente .


Resumiendo, este pueblo no tiene colegio  público, con una población de dos mil cuatrocientas personas censadas y tiene un colegio privado  de incierto futuro.  Un mensaje envenenado a las familias, las que viven o las que están por venir, que posiblemente haya sido medido con detenimiento, con precisión milimétrica, como un jaque al pasillo que sitúa la torre del recorte educativo al lado de la casilla de cheap online purchase viagra Yebes,  en algún despacho de Toledo, con resultado de muerte. Un  favor debido  a sus huestes de Guadalajara, todo queda en el partido, para eliminar competencia, sin importar los daños colaterales, o sea las familias de Yebes. Es Valdeluz, una zona en desarrollo anexa a la capital, la que más ha crecido en población en el último año que podía hacer sombra a alguien, por sus precios, su futuro, su AVE, sus terrenos para el palacio de Congresos, y por qué no? su equipo de gobierno comprometido con el crecimiento  que ya no es un puñado de personas anclado en un pueblo olvidado encogido en sí mismo.


Ahora, con los datos en la mano, entenderán que en un pueblo grande como es Yebes cobra más fuerza todavía el factor de cheap viagra cialis india disuasión social que genera un vacío educativo como el que la Junta ha dispuesto para este municipio. Que no será en otras poblaciones más pequeñas, donde cada familia nueva es un preciado tesoro por el que competir en servicios, en atractivo.


Un futuro sin niños en las calles, solo corrillos de apresuradas madres y un largo éxodo de coches con  infantes adormilados es lo que le espera a Yebes y al resto de los pueblos de nuestra vapuleada Guadalajara. No levanta cabeza el medio rural, tampoco la educación, condenamos a una generación a perder el recuerdo, el de la puerta del cole, un ancla emocional segura  y que ahora se esfuma en un mar de recortes.

A propósito de Keynes

Mayo 13, 2012


Me tengo por uno de brand viagra without prescription los millones de escépticos que no se creen esa milonga de los megarecortes como receta fetén para atajar una crisis mundial que ya va para cuatro años largos. Estamos anclados en una doctrina económica de inciertos resultados. Una fórmula no testada que ha sido impuesta por la locomotora de Europa, la magnánima potencia industrial alemana.

La sobreexpuesta Ley de Estabilidad Presupuestaria que impone un techo de gasto público y un déficit máximo a todos los países euro, se ha transmutado durante los últimos años en un credo que no permitía disensiones. La herejía económica no solo se castigaba en las instituciones europeas con el ostracismo, era además vituperada por los mercados. La turbamulta enardecida de generic viagra generic levitra inversores no ha dudado en marcar a fuego a los más débiles. A saber bajo los oscuros designios de qué potencia económica ajena al euro. El mercado salvaje, la mano invisible, el Reichstag financiero han hundido para siempre el sueño que Europa forjó tras la II Guerra Mundial.

Este hartazgo de crisis disgusta sobremanera a quienes insisten en complicar la vida al común de los mortales con recortes sin expectativas de mejora y mensajes agoreros y facilones del estilo de no gastar lo que no tienes. Parece mentira que acumulen másteres, diplomas y títulos que suelen incluir referencias históricas a sus respectivas parcelas, entre ellas la económica, y no sepan por qué el crédito es consustancial al origen de la banca, al desarrollo de los estados e imperios que se han fraguado, uno tras otro, con ayuda del crédito y la rapiña de las naciones.

Es vomitivo asistir al idilio que los gobernantes de cialis generic ultram pills hoy mantienen con los economistas de parte y sus postulados, con los filibusteros de cuello blanco que en los 90 inundaron el sistema de instrumentos financieros que alejaban cada vez más el valor real de la economía del valor agregado. Seguimos en manos de los directivos de Goldman Sach, adosados a los gabinetes económicos de diversos países europeos y demás entidades especulativas, cuyos intereses no son paralelos a los que deben regir la política de un gobierno. La norma al uso dice que primero deben ocuparse de los intereses generales de sus habitantes, de sus votantes, de sus menores, de sus estudiantes, de sus pensionistas, y no tanto de sus mentores, sus banqueros y del mercado.

La tendencia empieza a cambiar, se escuchan nuevas proclamas. Durante años, voces autorizadas, economistas de reputada doctrina como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglitz, se han declarado entusiastas de las teorías del viejo Keynes. Han desmontado la falacia de los ajustes sociales y el estrangulamiento del déficit público como herramientas de superación de esta crisis sistémica, pero Europa hace oídos sordos.

¿Por qué los estados se han negado a reconocer la valía de las teorías neo keynesianas que analizan las causas y consecuencias de las variaciones de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo e ingresos y que tuvieron en el “new deal” americano su expresión más clara? Dotar desde las instituciones públicas a las políticas de crecimiento para generar empleo es posible pero no para los ideólogos de la derecha, ni aquí ni en Estados Unidos.

La pretensión sin excepción de los actuales gobernantes es adelgazar el conjunto del Estado, reducir la Administración pública en favor de la libre competencia, de los grandes tiburones económicos (¡¡me troncho!!). Es como un déjà vu. Ya lo hicieron antes los mandatarios neoliberales que, como Tatcher, entregaron en bandeja los servicios públicos a las grandes corporaciones en detrimento de los ciudadanos, sin duda los grandes perdedores en esta pugna ideológica.

Efectivamente, la teoría económica keynesiana aportaba un enfoque económico e ideológico a la estructura del Estado. Sus principios hicieron posible que el aparato del gobierno tuviera en cuenta el bienestar de las personas como factor de cohesión necesario para lograr un crecimiento armónico, una paz social desconocida hasta entonces y que ahora se quiebra unilateralmente en favor de los nuevos señores de la guerra. Esos que hoy se disfrazan de corporaciones bancarias, los hedge funds y otros desalmados que ya no precisan de cien cañones por banda o una blitzkrieg de stukas y panzers para adueñarse del oro ajeno.

El crecimiento debe ser el enfoque principal al problema. Deberíamos aprender de las economías que se sustentan en esa regla y obtienen resultados a cambio. Reducir el estado del bienestar no es la solución y ejemplos reales y palpables hay para dar y tomar.

Como acreditados teóricos de aplicación práctica que son, Keynes, Krugman y Stiglitz tienen razones fundadas para creer en otro modo de regir la economía. Sin embargo, quienes dan clases magistrales sobre déficit público, crisis de liquidez, política fiscal  y estancamiento del crédito son los exdirectivos de Goldman Sach, Lehman Brothers y Merryl Lynch, que se han colado de rondón en los gobiernos de España, Italia, Irlanda y Grecia. Aquellos que, tras abrir la caja de los truenos y volcar la peor de las maldiciones sobre este mundo, despojan al ciudadano de a pie de lo último que puede perder: la esperanza de un futuro mejor. Eso sí, jugando en los mercados con posiciones a corto y bajistas. ¿A qué se dedicaron estos durante su carrera universitaria? Seguro que a Keynes no.


Vivimos inmersos en un mundo frenético. La información nos apabulla con su oferta multicanal. Aprender se ha convertido en un monólogo entre la pantalla del ordenador y el pasivo y turbado aprendiz. Los impactos que graban la información en nuestra mente han de ser visuales. Por algo Youtube se ha convertido en el zoco virtual más visitado del planeta. Cualquiera puede convertirse en profesor, no importa si con conocimiento de causa o no; la clave es estar presente en la red y generar visitas. Cuantas más, mejor. La popularidad, el “page rank”, ha suplantado al prestigio cultivado durante años de experiencia del buen pescador, del maestro en el oficio, del bibliotecario que aconseja, de la memoria de los mayores.

Perduramos anclados en el momento, en la levedad de un plano corto, un pantallazo de realidad. Antaño la hemeroteca personal se nutría de fechas señaladas, fiestas familiares, vacaciones y encuentros memorables. Ahora, cada segundo, cada nimiedad en nuestras vidas, cada brindis compartido, inunda la red de nuestras fotos, micro blogs, geotags y demás herramientas al servicio del ego 2.0, del superyó freudiano. Ímprobo esfuerzo para ser alguien en una sociedad indigesta de soledades, de aprendices sin maestro, de corazones sin apego, sin historia.

Hoy quiero hablarles de un oficio viejo, más de lo que pueden imaginar. Antes del lenocinio a la carta existía, como recurso de simple supervivencia, la tradición oral. Historias contadas para ser escuchadas. El cuentacuentos de hoy que en el mundo rural es la cuna del conocimiento inmediato, de la tradición, de la experiencia acumulada.

La transmisión oral de la semblanza familiar introducía, al amor de la lumbre o en cálidas veladas de mesas camillas rodeadas de parientes, abuelas, tías y tíos, mayores rebosantes de errores y alegrías, nuestro más fiel testigo de la realidad reciente. Los cuentos que heredábamos a través de la palabra incluían en sus capítulos las moralejas, los ejemplos, las anécdotas y las advertencias que nuestros mayores repetían, como mensajeros de una olvidada clave que, de padres a hijos, ha conservado todo su valor hasta este nuestro tiempo actual leve, exiguo, apresurado.

En Yebes se ha puesto la primera piedra para ofrecer un reconocimiento periódico a la tradición oral con motivo del Día Internacional de la Narrativa Oral. Tres días de difusión verbal que han hecho posible el 1er Festival de la Narración Oral de la mano de un puñado de profesionales, que han desgranado relatos y cuentos propios y ajenos para niños y adultos.

Ante enemigos abyectos y poderosos como la televisión y el ordenador, el cuento ha brillado con luz propia. He visto a los niños más pequeños y a los mayores casi adolescentes, palpitar en silencio mientras seguían las palabras y los gestos de Eugenia Manzanera, Pep Bruno o Estrella Ortiz. Ellos, los magos de la palabra, son viejos conocidos de esta provincia, artífices de la recreación a viva voz de los cuentos e historias más inverosímiles que cautivaron sin concesiones al público.

Como padre que soy y hombre que me siento, yo también he rescatado al niño agazapado al fondo a la izquierda, “en el cajón donde guardo el corazón” que diría Joaquín Sabina. He disfrutado de sus cuentos con retintín, de sus canciones con moraleja, de sus estrofas fáciles y pegadizas, que ayudan a recordar para siempre el valor de un cuento.

No les sugiero que abandonen sus vanos deseos de notoriedad en la red. No llamo a boicotear la tecnología. Estamos en plena revolución post-industrial y técnica, eso que algunos augures han dado en llamar el nuevo neolítico.

Solo les pido que rescaten el cuento. Como baza personal para recuperar el tiempo compartido con sus hijos. Como gesto vital para ser la referencia de nuestros menores y evitar que sea la televisión o Youtube quienes definan modelos y conductas. Qué mejor para explicar nuestros errores y aciertos que una buena historia con un guión de primera mano, original y divertido, cien por cien genuino, como nuestra propia vida. O en boca de la abuela Josefina o de la tía Emilia. ‘¡Cuánto cuento!’ es toda una declaración de intenciones y espero que más ayuntamientos de esta Alcarria que nos cobija en puro tránsito vital, con vistas al campo, apoyen una iniciativa parecida a la de Yebes.

Con nombre de mujer

Marzo 20, 2012


Inmersos como estamos en una profunda crisis que tarde o temprano tocará fondo y en la que algunos creen ver signos de recuperación gracias al ‘indicador sintético de actividad’ (De Guindos dixit), hay señales que permiten atisbar que el planeta se despereza. Que de manera lenta pero inexorable este complejo y alicaído mundo mejora gracias ala integración activa de la mujer, no como singularidadsino como tendencia.A su participación en la toma de decisiones en las empresas; a su inclusión, paritaria o no, en las instituciones; a su papel creciente al frente de las naciones; a su merecido reconocimiento como pieza imprescindible en el medio rural.

Cierto es que ‘crisis’ suena a género femenino. Pero hoy exploraremos la otra cara proactiva y amable. Que tiene también nombre de mujer. Se llama ‘oportunidad’. Leí no ha mucho un artículo a propósito del drásticocambio de rumbo en la gestión de la crisis en Islandia. Primer país del viejo mundo que entró en quiebra técnica y cuyo nuevo Gobierno, liderado y formado mayoritariamente por mujeres, ha sentado en el banquillo no solo a los responsables políticos sino también depurado a la cúpula bancaria, responsable última, allí y en todo el orbe mundial, del saqueo sistemático a los ciudadanos con complejos activos financieros, precios manipulados y clausulas leoninas.

Los islandeses no han elegido a Jóhanna Sigurðardóttir para que vista a la fuerza de hombre y trate de ser tan fría y dura como ellos. La verdadera razón del cambio radica en que el nuevo Gobierno de Reikiavik tiene a cinco mujeres y cuatro hombres en el puente de mando. Han cambiado las prioridades y la perspectiva. Se gobierna sobre un enfoque diferente, la sostenibilidad, que en opinión de la ministra de Cultura Jakobsdóttir, es un concepto más femenino que masculino.

España es país puntero en violencia de género. Aquí ni los jóvenes se recatan en demostrar a sus compañeras qué es eso del gen dominante.Seguimos sin resolver el dichoso debate de las cuotas. Sea por culpa de los techos de cristal o del zafio discurso de las categorías profesionales para no equiparar los salarios. Estamos a años luz de la otra Europa en corresponsabilidad compartida, en tareas domésticas o cuidado de los hijos. Un mundo de machotes cuyos hilos de poder siguen vistiendo corbata. Seguimos arrastrando una cultura que marca diferencias desde la cuna. La educación es la clave del cambio y no parece que la religión haya ayudado en absoluto a desterrar el tópico de madre sumisa y trabajadora. Las escuelas de padres llenan sus programas de clases magistrales para aprender a encajar la adolescencia de sus hijos, los miedos infantiles, la separación. Sin embargo nada se dice sobre colaborar en las faenas de la casa como herramienta para convivir. La corresponsabilidad como eje de un hogar sano emocionalmente.

Celebramos el día del padre sin que se nos caiga la cara de vergüenza.Fiesta artificiosa donde las haya que sirve para poco más que el agasajo comercial. Los padres tenemos una responsabilidad histórica. Cambiar el chip respecto a educar en casa, compartirlas tareas domésticas y respetar la órbita de aficiones, amistades e intereses de las madreses cosa de dos, o quizá hasta de tres. En este menage à trois, la crisis es la que ayuda a repartir los roles en el hogar. No debemos pues perder la oportunidad dedejar paso a una nueva vida familiar.

A nadie se le escapa que encontrar a ejecutivas de primer nivel al frente de empresaspunteras es harto complicado. Sin embargo,de nuestras universidades salen más mujeres tituladas que hombres. ¿Dónde está entonces la incógnita sin resolver? He tenido la suerte de trabajar para Directoras Generales y Directoras de Departamento. Y admito que en todos los casos han dejado su impronta en la gestión profesional.Por no hablar de ese toque “sostenible islandés” que las hacía huir de aventuras arriesgadas. Del gusto por el detalle y las personas. No en vano, en las decisiones enrevesadas suelen ser más prudentes, reflexivas y ponderadas.

La paridad que se pretende en los partidos políticos huele en ocasiones a operación de maquillaje. Hay que tener mujeres porque es estético y decoroso. Una impostura cosmética, inútil. De hecho, tenemos mujeres de hierro en primera línea. Sin gobiernos de mujeres. Alcaldesas, presidentas de autonomías, de Diputaciones, sin personalidad, sin el toque que podría brindar su género a la res pública, rodeadas de hombres, faltaría más. A ellas les invitaría a que aprendan de las mejores y, en este tiempo incierto para la libertad que diría un convecino mío de Yebes, Islandiay su gobierno fuerte y creativoes quizá el único ejemplo vivo en una Europa triste, hipotecada y sodomizada por el neoliberalismo, el mismo que la arrastró al caos financiero.

Aprender siempre conlleva una dosis de humildad. En este caso merece la pena cambiar de rumbo si es para salir de una crisis con algo más que recortes. Con algo más que esos próceres de siempre, gastados y enrocados en soluciones manidas.Se llamen hombres, políticos, banqueros, economistaso auditores. En masculino plural, que dicen es sinónimo de fuerte, enérgico y valiente. Hay que joderse con la semántica. Fueron ellos los que trajeron esta crisis cuya salida pretenden aventurar ahora con recetas incompletas y ajustes sin crecimiento desde susdorados sillones.

Con el día del padre fresquito en la mente de todos, esta semana es un momentopropicio para pensar en la oportunidad. La que se esconde en el ideograma chino de crisis, la que nos brinda el futuro inmediato con nombre de mujer.


Así, dicho de pronto, suena a antítesis. A irreverencia merecedora de anatema. El sortilegio que resulta de contraponer dos términos en apariencia contradictorios, como son la alusión al mundo olvidado o al menos postergado, el rural, y la nomenclatura que simboliza la comunicación digital, esa que permite que 7.000 millones de seres estén interconectados en una aldea global.

Vivimos en una provincia extensa. Ancha, que diría mi abuelo. Como la Castilla vieja y adusta que delineara Machado. De profundos desequilibrios poblacionales. Casi 300 pueblos, minúsculos por no decir fatigados, que cobijan en su mayoría a menos de 100 almas. Representamos el 0,53% de la población española, lo que da una idea de la dispersión geográfica de personas y parroquias en este ahora gélido territorio, que en tiempos de Alvarfáñez era de clima templado y amable con la morisma. Era por el año 1085 de la Reconquista.

Desde mi sillón con vistas al campo suelo insistirles en el papel que el medio rural representa por aquello de los valores tradicionales, intrínsecos y diría que hasta sentimentales. Por ser cuna de nuestros padres y abuelos. Huellas todas ellas que hoy languidecen. Pero hay opciones. Ese método de análisis de difícil contexto que los que saben de esto denominan benchmarking, refiere que en otras provincias con condiciones geográficas y sociológicas tan adversas a la nuestra han tomado cartas en el asunto. Para revitalizar el medio rural desde otra perspectiva. La que deriva del entorno 2.0.

Hoy me apetece descubrirles el potencial de la tecnología aplicada a la educación. Ahora que las escuelas rurales van a ser pasto de la tijera inquisidora de esta Junta de nuestros desvelos. Ahora que pueblos como Hueva, Arbancón o Peñalén tendrán que decir adiós a sus aulas rurales, es tiempo de aportar otra praxis. Más allá del panorama desolador que este Ejecutivo que nos hemos concedido entre todos propone a estudiantes y profesores para el medio rural.

La ley aprobada días atrás por el Gobierno de Cospedal en sede parlamentaria ha eliminado de un plumazo la obligación de mantener aulas abiertas en municipios con al menos cuatro alumnos de Infantil y Primaria, que hasta ahora recogía la ley de Educación de Castilla-La Mancha. La supresión de este mínimo abre la puerta a la desaparición de escuelas que se han mantenido abiertas de par en par en los últimos años gracias a esa disposición.

Los 14 Centros Rurales Agrupados que existen en la provincia dan cobertura a un 80% del territorio con cerca de 1.500 alumnos. La educación de las aulas rurales era un factor esencial de cohesión para atraer a nuevos vecinos a los pueblos pequeños, a parejas jóvenes que buscaban un nuevo comienzo. A partir de ahora esa posibilidad se convertirá en quimera. Sin pupitres no hay niños, sin niños no hay familias y sin estas el futuro de esos pequeños núcleos está seriamente comprometido.

La educación 2.0 ha convertido la labor pedagógica en un escenario multiformato donde la información fluye entre los sujetos de cada familia, docente y alumnado, a través de soportes digitales diferentes. Espacios colaborativos de participación o wiki, como se les conoce hoy. Esta labor ha reunido a un grupo de profesores que experimenta, trabaja y comparte sus experiencias, sobre todo en el ámbito rural, donde la tecnología alienta la inclusión en la omnipresente aldea global en la que nos desenvolvemos.

Se genera una nueva organización escolar que permite la innovación metodológica necesaria para no excluir al profesorado, alumnado y familias de la sociedad de la información y del conocimiento actual.

La utilización de distintos soportes portátiles (lector de libros electrónicos, Tablet o PDI) y herramientas digitales (redes sociales, blogs, web) dirigidas a cada ámbito educativo (familias, docentes, alumnado) y de aplicación en los distintos proyectos que se desarrollan (convivencia, medio ambiente, lectura y escritura), enriquecen la labor pedagógica y las habilidades competenciales de todos los implicados.

Los recursos y utensilios creados y alimentados por profesores de vocación sincera tienen múltiples rostros. Desde la atención personalizada en Matemáticas con el libro digital, pasando por crear, colaborar y compartir: el wiki en el aula. Utilizar un blog de la clase como centro aglutinador de nuevas tecnologías y organización del trabajo en clase. Los conceptos son tan innovadores que cuesta creer que nosotros, los mayores, padres ocupados, madres multitarea, seamos los próximos cadáveres en una brecha digital que nos separará un poco más de nuestros hijos, tecnólogos empedernidos que beben con ansia del futuro que ya ha llegado, inclusive, al mundo rural.

Desde aquí les invito a ponerse al día. Con ayuda del entorno 2.0 y a pesar de las precarias condiciones que el presente impone, la escuela puede ser uno de los motores que permita renacer a los pueblos y relanzar la vida de mayores y niños. Un arma inofensiva y decisoria para abandonar el pertinaz y gris olvido que sigue amenazando al medio rural.



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