Error

Cada día más pobres

Octubre 31, 2011


Una encuesta muy actual realizada por el Instituto Nacional de Estadística sobre la condición de vida de los españoles durante el presente año, ha convertido en cifras fácilmente entendibles la situación económica por la que estamos atravesando, y que desde hace tiempo ha pasado a ser bastante más que preocupante. No sólo por cuanto al momento económico del Estado o de las CCAA se refiere, que bien lo conocemos (de “bono basura” califica la agencia Moody’s la situación económica de nuestra comunidad autónoma), sino de la repercusión que está produciendo en las familias y en las personas. De ella extraemos, por ejemplo, que casi un 22% de los residentes en nuestro país están por debajo del umbral de riesgo de pobreza; que los ingresos medios anuales por hogar no llegan a los 25.000 euros, y que la media salarial por trabajador no alcanza los 10.000 euros.
    Somos más pobres; que nadie lo ponga en duda. Todos somos más pobres y muchos, como a diario podemos comprobar, los son de viagra price online solemnidad; es decir, que una buena parte de los días no disponen de un cantero de pan y de un plato de judías que llevarse a la boca. Son esos que acuden a los comedores de Cáritas, o a la responsable generosidad de las parroquias, o a pedir de viagra dosage puerta en puerta igual que se hizo en los recordados años de posguerra, como única tabla de salvamento para la supervivencia.
    Somos más pobres y lo seguiremos siendo no sé por cuanto tiempo; pero sí por el suficiente como para que nos veamos obligados a ir echando freno a nuestra antigua manera de vivir, privándonos -mal que nos pese- de una serie de cosas que hemos considerado necesarias y que ahora nos estamos dando cuenta de que no lo son. La nueva situación económica de las familias nos obliga a cuidar mejor lo que ya tenemos y a prolongar su uso durante el tiempo que sea necesario, hasta que la realidad sea otra: el coche, el televisor, la nevera, el ordenador, el traje del año pasado que no nos acaba de gustar…; o  sea, lo que cada cual según sus posibilidades y caprichos tenía por costumbre renovar pasado un cierto tiempo.
    Somos más pobres, y la pobreza, cuando no se toma como virtud franciscana, siempre genera pobreza. Es una de 5mg cialis generic las arduas paradojas que la vida nos regala con demasiada reiteración. En una sociedad de consumo como la nuestra, el ahorro es el único sistema de echar freno a esta clase de situaciones; lo que a su vez contribuye a desactivar  la producción y generar una mayor escasez de puestos de trabajo.
    Resulta doloroso tenerlo que reconocer y más todavía tenerlo que decir; pero aun contando con que las cosas mejoren, lo que deseamos con urgencia y en muchos casos casi con desesperación, habremos de considerar que la presente generación (la de los muchos miles de jóvenes expectantes por abrirse camino) será la primera que, desde hace más de un siglo, está llamada a vivir peor que vivieron sus padres.  

La vida, todo un mundo

Octubre 14, 2011


Los asesinatos y la muerte de personas inocentes se suceden sin tregua en nuestro país. Tales acciones se difunden a diario en los medios de información, en tanto que la gente permanece impasible, dando la impresión de que es un mal que hay que soportar, pero que la vida sigue.
    Nos encontramos en uno de los momentos de la historia de la Humanidad en los que más frívolamente es considerada la vida del hombre. Sólo hay que abrir las páginas de get viagra next day los periódicos, escuchar la radio o ver cualquier informativo en televisión, para comprobar a diario que la vida del hombre no es ya un producto de mercadería, como lo fue en los siglos de la esclavitud, sino algo todavía de menos valor; pues la vida, lo más estimable de cuanto el hombre tiene, está en manos de un cualquiera y que puede disponer de ella por quítame allá esas pajas.
    Aún no nos habíamos recuperado anímicamente de la ejecución en los EEUU -el país más democrático de cheap cialis on line la tierra- de un hombre condenado por asesinato, después de haber pasado más de veinte años en prisión, sin permitirle demostrar su inocencia, cuando en un sólo día se nos sorprendió con una cadena de crímenes espantosos dentro de nuestro país: los de una madre sin corazón que asesina a sus dos hijos menores de edad; un hijo que mata a su madre a golpe de puñal; y el más horrible de todos, el estremecedor del criminal que entró a una iglesia de indian viagra caverta rupees Madrid, que arrancó la vida de un disparo en la cabeza a una joven mujer embarazada y a punto de dar a luz, hiriendo gravemente a otra, y acudiendo después al suicidio.
    ¿Qué es lo que pasa? ¿Es que nos hemos vuelto locos? ¿Acaso la cultura de la muerte, tan propagada, tan favorecida y gratificada, que fluye en el ambiente, ha empezado a reclamar sus derechos? La pena de muerte, todavía en vigor en tantos países de la tierra; la carcoma feroz del terrorismo; las guerras del matar por matar, sin pararse a considerar la estela de dolor que deja tras de sí la muerte de cada persona; la eutanasia o ley del más fuerte; el aborto, cobarde y vil por parte de quienes lo ejecutan o favorecen, son el crespón negro que la especie humana lleva prendido entre los pliegues del alma, sin que se le vea dispuesta a renunciar al él.
    Muchas páginas de la Historia están escritas con sangre inocente, en todos los siglos y en todos los lugares. Empezando por aquellos cuya responsabilidad es mayor, y terminando por aquel último perturbado al que dice que todo le da igual, que todo vale, ¿Es tan difícil caer en la cuenta de que la vida es para vivirla y respetarla, para disfrutarla y salvar con talento sus dificultades si es que las hubiere, que son la sal y la pimienta del saber vivir? ¡Costaría tan poco! Un simple ejercicio de buying viagra in spain sensatez y de buena voluntad, dos valores gratuitos, pero por desgracia muy escasos… y ahí está el problema.  

La crisis

Septiembre 30, 2011

El uso tantas veces repetido de la palabra y la frivolidad con la que a menudo se pronuncia, han conseguido que el concepto crisis, con todo lo que es y con lo que significa, haya llegado a tomarse a chirigota cuando la situación reviste par muchos compatriotas nuestros auténticos caracteres de tragedia. Todos, salvo un determinado número de españoles entre los que se encuentran los responsables más directos de la situación, padecemos, quien más quien menos, las consecuencias.
    De las siete definiciones de la palabra crisis que nos da el diccionario de la RAE, es la que figura en último lugar (situación dificultosa y complicada) la que más se aproxima al problema real que estamos viviendo en nuestro país. Una definición lacada que no refleja la realidad en la que viven más de un millón de ciudadanos nuestros a los que les falta lo más indispensable para vivir; entiéndase el alimento y el vestido, a lo que cada cual puede añadir, según los casos, otras deficiencias ineludibles.
    Pero no es sólo la crisis económica la que está azotando en firme a la sociedad española, con su secuela de viagra dosage canada un paro laboral cada vez mayor que ha llegado a afectar con total contundencia a un millón de familias sin ingresos. Qué decir de la crisis política e institucional, como se pone de manifiesto al dejar la responsabilidad de un país en manos de personas sin preparación, faltas de escrúpulo, que no conciben su función como un servicio, sino como un servirse, viviendo muellemente del esfuerzo de los demás y poniéndose a salvo del temporal acudiendo al engaño o al “digo donde dije diego”, como único argumento y justificación. Salvo excepciones, que sin duda las hay, desde el más alto puesto de representación hasta el último concejal de una aldea perdida, el político se sabe un privilegiado, un ser especial cuya única preocupación es la de mantenerse en su puesto de privilegio, un personaje alzado sobre el podium de sus bien ganados merecimientos, desde el que contempla a sus conciudadanos en un plano inferior al suyo. 
    Y sobre el acre panorama de injusticia y deterioro, planea la peor de las crisis y origen de todas las demás: la de valores éticos y morales, desahuciados de la sociedad del progreso y en no pocos casos favorecida y puesta en práctica por quienes tienen el grave deber de ser un ejemplo luminoso para sus dirigidos, de cuyo trabajo y a su costa viven y disponen. El derecho al trabajo, el disponer de una vivienda digna, la defensa de la vida y de la familia, una sanidad adecuada y gratuita, una educación eficiente en la que se premie el esfuerzo, son asuntos cruciales en cualquier sociedad civilizada, que dudo se planteen con la responsabilidad y la seriedad que merecen -no a simple título de promesa- los encargados de gobernarnos. Y no pienso en lo mal hecho hasta hoy, que ha sido mucho, sino en lo que está por venir, en aquellos a los que corresponde la tarea nada fácil de volver a poner las cosas en su sitio.   

La  experiencia nos dice que es conveniente aprender de los descalabros en cabeza ajena y evitar en la propia los errores que, con más frecuencia de lo deseable, vemos que cometen los demás. Hacer lo contrario es una necedad en la que uno mismo es siempre el perjudicado.


Guadalajara celebra por estos días sus ferias y fiestas mayores, y como tal, la gente se echa a la calle para disfrutar de una serie de oportunidades que en la ciudad no se suelen dar en el resto del año. Un programa de fiestas no muy allá, por aquello del mal momento que atraviesa nuestra economía tanto a nivel institucional como particular en una buena parte de las familias, pero sí lo suficientemente repleto de actos la más de variados como para satisfacer a toda clase de público.
Momento propicio para el uso y el abuso de una serie de comportamientos infrecuentes también fuera de estas fechas tan señaladas, siendo el consumo de alcohol entre los jóvenes y adolescentes, una realidad altamente preocupante que ha llevado a la Fundación de Ayuda a la Drogadicción a promover una campaña de sensibilización ciudadana, a la que no le auguro mayor éxito si los ciudadanos de a pie no nos implicamos en ello tomando conciencia de que el consumo indiscriminado e irresponsable de bebidas alcohólicas entre la gente joven es uno de los principales problemas, por no decir el mayor, que toca soportar a la sociedad actual como puerta de entrada a otro tipo de drogadicción, generalmente más temida, pero no por ello más peligrosa.


Los recientes resultados de una encuesta domiciliaria realizada por la FAD nos advierten de algo tan conocido como que el alcohol está presente en el 90% de las celebraciones y de los consumos colectivos; que un 35% de personas en nuestro país consumen alcohol todas las semanas, y un 15% lo hacen a diario de manera excesiva, por tanto perjudicial para su salud. Esto con referencia a la juventud comprendida entre los 15 y los 19 años. Y una agravante además muy a tener en cuenta, ya que según un estudio llevado a cabo por las Universidades de Heidel en Alemania, y de Stanford en los Estados Unidos, el alcoholismo afecta más a las mujeres que a los hombres, pues la parálisis en el cerebro de las adolescentes se desarrolla con mayor rapidez que en el de los muchachos.


‘Qué hacemos con el alcohol’ es el lema de la campaña de sensibilización promovida por la FAD, cuya dirección electrónica, para quienes deseen una información más completa y rigurosa, es: quedebemoshacerconelalcohol.com

Los pueblos se han quedado solos

Septiembre 01, 2011

Los pueblos de Castilla, y con mayor profusión los de nuestro entorno, se están quedando por estas fechas en su ser natural tras la marcha de los veraneantes. En el breve espacio de un fin de semana, la vida en el medio rural sufre una especie de colapso del que no se volverá a recuperar hasta los primeros calores del año siguiente.

Gran parte de los pueblos de España están incluidos en esa inmensa multitud de lugares, multicentenarios y con identidad propia, incluso tantos de ellos hasta con un pasado brillante, a los que se piensa reunir en un conjunto común con el único fin de evitar gastos. Si como parece ser, lo que se pretende es la concentración administrativa de municipios menores de mil o de dos mil habitantes, ¿qué pasará con los pueblecitos que no llegan cien, o a cincuenta, como son casi todos los nuestros? De llevarse a cabo tal proyecto, habrá provincias que se compongan de una docena o dos de ayuntamientos, lo que supondría quizás el ahorro de unos cuantos miles de euros, no muchos, para las arcas de la administración correspondiente, porque los empleados municipales en estos pequeños burgos suelen ser un alguacil, en donde lo hay, y un secretario itinerante que atiende a varios municipios en días diferentes. Las incomodidades, en cambio, en las que no se piensa, y los gastos que se ocasionarían al ciudadano de a pie, al vecino de estos pueblos solitarios, serían importantes, y en muchos casos imposibles de solventar. Pienso en esto mientras que por la ventana de mi habitación, a punto de partir del pueblo a la ciudad como el resto de la gente, veo venir calle adelante, calmoso y cansado como siempre, al señor Ramón, el hombre más viejo del pueblo, que por no tener, carece hasta de aquel humilde animal de carga con el que años atrás bajaba a regar su huerto. El señor Ramón vive solo, tiene una hija en Galicia y un hijo en Murcia. No quiero pensar en cómo se las arreglaría si en algún momento a cualquiera de ellos se le ocurriese -esas cosas u otras parecidas suelen pasar- pedirle sacar con urgencia una partida de nacimiento de la secretaría municipal, situada a cincuenta o cien kilómetros de distancia. Este tipo de situaciones se pueden presentar, y de hecho se dan de lo más variopintas. Habrá, por tanto, que considerar estos problemas y otros más, si lo que hoy es sólo un proyecto se convierte mañana en un hecho consumado.

Todo lo dicho, sin contar con el posible reagrupamiento de provincias, que ya se ha comenzado a cocer en la imaginación de los soñadores de turno. Claro que hay que ahorrar, y mucho además por la cuenta que nos tiene; y poner a trabajar a esos cinco millones de compatriotas nuestros que no encuentran donde hacerlo. Urge ahorrar, sí; pero no a costa del más débil, como siempre, sino tocando otros palillos muy distintos: empezando por la corrupción tan en boga y por el derroche brutal en las arcas del Estado propiciado por los responsables del dinero de todos. ¿O no es verdad?


Bolsa

El IBEX 35 y los Índices del Mundo por Investing.com Español
HOY EN
NUEVA ALCARRIA
Blogs destacados
  • Dasdivania

    Opinión
    Blog de José Luis Yáñez
    06/04/2014

    Me voy de Adler, convertida en una ciudad más calida y agradable.

Sorteos