Abril

07/04/2014 - 23:00 Pedro Villaverde Martínez

Hay meses que por unas o por otras causas quedan en el recuerdo de las personas de un modo especial y este mes es uno de esos. Suele decirse aquello de ya tiene tantos abriles, tal vez sea por el influjo de la primavera que también goza de igual nombre, tantas primaveras…El cambio de hora, del que dicen se obtienen beneficios acaba de hacerse…buena falta hace eso de obtener beneficios, pues desde que la crisis anda metida en todas partes, los beneficios se cuentan más por negativos, esto es por pérdidas…Lo que parece tener también alguna certeza es aquello de por abril aguas mil…y ya sabemos que el agua es fuente de vida… Pues ya estamos en eso que da paso a los abriles cumplidos y al mayo deseado…junto con todo el folclore que ello conlleva…y que los poetas y el pueblo todo suele cantar. Es pues abril un mes que da paso a una estación de las más deseadas, pegado a ese mes siempre cantado del mes de mayo.
La naturaleza celebra la llegada de esta estación vistiéndose de sus mejores galas e incluso estirando las horas de sus días con el acompañamiento de la luz. Bonita estación pues, ésta en que la primavera se viste de sus mejores galas… Los poetas parece que encuentren en ella una inmejorable fuente de inspiración… aunque no deje de ser cierto aquello de que cada día trae sus afanes y sus encantos. Hemos, pues querido dedicar esta semana nuestra columna a esa primavera de la que dicen que la sangre altera y de la que sí que la tierra toda parece estallar en miles de formas y coloridos distintos.
Esperemos que esta belleza que la naturaleza brinda en esta estación llegue también cuajada de tantos frutos como necesitamos. Son tantas las cosas que tienen que cambiar a mejor que ni sabríamos enumerarlas, pero que al menos que no falte el deseo de que son posibles y si posibles por qué no realidad deseada. Aunque todavía quede lejos el final de curso en el que sobre todo los estudiantes suelen recoger los frutos de sus estudios, sí que no está de más recordarles que recogerán lo que hayan sembrado durante todo el año y que al acercarse el final del mismo merece que se haga un esfuerzo extra. Es pues, abril un mes bonito y que todos deseamos fecundo en esos bienes de los que estamos más o menos necesitados.